Si bien más de la mitad de los españoles se muestra satisfecho con sus relaciones sexuales, lo cierto es que más de un 80 por ciento piensa que podrían ser mejores. La falta de deseo, la disfunción eréctil y la rutina, son nuestras principales preocupaciones en este terreno.

En términos generales, el 61 por ciento de la población española se muestra satisfecha con sus relaciones sexuales, según los resultados de la encuesta "Informe sobre hábitos de salud sexual entre la población española", realizada entre más de 3.000 hombres y mujeres españoles de entre 25 y 70 años por la compañía biomédica Pfizer.
Sin embargo, existen diferencias tanto de género como de edad o residencia. Así, las mujeres se muestran algo más satisfechas que los hombres (63 por ciento y 59 por ciento respectivamente). Y es la población más joven (entre 25 y 35 años) la que refieren también un mayor grado de satisfacción.
Respecto al lugar de residencia, los cántabros y los extremeños son los que se muestran más satisfechos con sus relaciones sexuales (72 por ciento y 71 por ciento), frente a los ciudadanos de Cataluña, Madrid y Andalucía, que son los menos satisfechos (52, 54 y 57 por ciento, respectivamente)
En cualquier caso, lo ciertos es que según los datos recogidos en este trabajo, más de la mitad de los españoles (un 54 por ciento) considera las relaciones sexuales un tema prioritario. Sin embargo, el tiempo medio que se dedica a la semana a estas relaciones en España es de 2 horas (2,3), y un 25 por ciento le dedica menos de 1 hora. Entonces, ¿quién miente?
Los hombres son menos sinceros, y las mujeres, fingen
Para el doctor Vicent Bataller, sexólogo y doctor en medicina y cirugía, "un aspecto fundamental es la comunicación, expresar lo que nos gusta en este ámbito, tan íntimo y personal. Para disfrutar de una buena salud sexual, tenemos que incorporar en nuestra vida tiempo para el placer".
Sin embargo, no parece ser así. Y es que, para empezar, los resultados de la encuesta revelan que gran parte de los españoles no se muestra dispuesto a hablar de sexo aunque se trate de círculos cercanos, sólo el 17 por ciento de la población comenta este tema con frecuencia con sus amigos.
En este sentido, las mujeres son más cómplices entre sí y un 20 por ciento reconoce tratar este tema habitualmente, y además con un alto grado de sinceridad. Un 66 por ciento son muy francas sobre el tema. En el otro lado, sólo un 15 por ciento de los hombres reconoce hablar con frecuencia, y un 53 por ciento con sinceridad.
Pero a pesar de todo ello, los datos no engañan: a la hora de la verdad, todos mienten. Así, aunque los hombres confiesan ser menos sinceros, una de cada tres mujeres reconoce que en ocasiones es necesario fingir en la cama, sobre todo según aumenta la edad. "Los hombres somos bastante fantasmas, pero las mujeres tampoco son del todo claras con este tema. Es evidente que la gente sigue mintiendo al hablar de sexo", ha afirmado Bataller, quien apunta que "las vivencias y la educación son fundamentales para un cambio de actitud más placentero y positivo en la sexualidad. Las mujeres que fingen un orgasmo se engañan ellas mismas y a su pareja, y deberían consultar a un sexólogo".
Principales problemas

¿Entonces, qué es lo que les preocupa a los españoles? Según los datos de esta encuesta, les preocupa que la falta de deseo sexual, la disfunción eréctil y la rutina aparezcan en sus relaciones sexuales.
En concreto, entre quienes confiesan haber tenido algún inconveniente el último año, la falta de deseo sexual se sitúa en primer lugar (52 por ciento), sobre todo para las mujeres (58 por ciento). "El problema es más acusado en las grandes ciudades, donde la falta de tiempo y el estrés influyen negativamente en las relaciones", aclara a este respecto Bataller.
En segundo nivel, se sitúa la disfunción eréctil (30 por ciento), problema del que reportan más los hombres (37 por ciento), aunque también la sufren psicológicamente las mujeres. "En España aproximadamente hay 3,5 millones de varones con problemas de disfunción eréctil, pero sólo un 10 por ciento consulta al especialista", revela el sexólogo. Por último, la rutina es el tercer problema más frecuente reportado por los entrevistados, que revelan que la sufren 1 de cada 4 españoles. También la sequedad vaginal es un inconveniente frecuente a la hora de tener una vida sexual plena.
A este respecto, el trabajo destaca que resulta interesante comprobar cómo estos problemas sexuales preocupan a los españoles en igual medida que otras enfermedades comunes como la diabetes, el colesterol o la hipertensión. Así, un 14 por ciento señala que le preocupan mucho más que otras patologías. En este sentido, los hombres son los que muestran mayor preocupación, mientras que las personas mayores de 65 años las que menos.
Interés por mejorar
Pero no todo está perdido. Ya que, a pesar de la alta incidencia de problemas, lo cierto es que el 82 por ciento de los encuestados se muestra muy interesado en mejorar sus relaciones sexuales. Así, son las mujeres las que están más interesadas en su mejora (52 por ciento frente al 50 por ciento de los varones). Pero a pesar de este mayor interés observado en el colectivo femenino, lo cierto es que son los hombres quienes mayor importancia otorgan a las relaciones sexuales. Un 56 por ciento las considera prioritarias frente al 50 por ciento de las mujeres.
En lo que respecta al interés por mejorar la actividad sexual, son los canarios, gallegos y valencianos (60, 57 y 57 por ciento) quienes más proclives se muestran, situándose en el extremo contrario riojanos (29 por ciento), navarros (37 por ciento), y asturianos (39 por ciento). Sin embargo, a pesar de querer mejorar la situación, a la hora de buscar soluciones también cometemos errores. Así, por ejemplo, los hombres están de acuerdo en que no buscan atención sanitaria hasta que no se encuentran con un problema grave de salud.
A pesar de ello, en términos generales consideran que la ayuda del profesional sanitario es de vital importancia para tratar la disfunción eréctil, y que los problemas de esta índole pueden ser superados en la actualidad. Además, saben que acabar con los problemas de disfunción eréctil permite recuperar la autoconfianza personal y de pareja, que la búsqueda de soluciones para tratar este problema es responsabilidad de ambos, y que los tratamientos de la disfunción eréctil permiten recuperar la salud sexual de la pareja.
¿Y a quién acuden? Las fuentes sanitarias preferidas para recibir información sobre disfunción sexual son el médico de atención primaria, el urólogo y el farmacéutico (45, 43 Y 10 por ciento respectivamente). No obstante, todavía hay un 25 por ciento de población que sitúa a Internet entres sus fuentes de información.
Medicamentos "falsos"

Y a la hora de tomar medidas para resolver alguno de estos problemas, la encuesta revela que los españoles no se muestran partidarios de conseguir medicamentos para el tratamiento de la disfunción eréctil fuera de los canales establecidos ni medicamentos sin marca.
A este respecto, Francisco J. García Pascual, director de Comunicación y Responsabilidad Social Corporativa de Pfizer, señala que "el paciente cada vez es más exigente, está más informado y conoce la calidad e innovación que hay detrás de los medicamentos de marca".
"La venta de medicamentos por Internet está prohibida en España, por lo que en su mayoría se trataría de productos fraudulentos. Nos encontramos ante un grave problema de salud pública porque estas falsificaciones pueden tener mayor o menor cantidad de principio activo, contener impurezas o causar interacciones inesperadas con otra medicación. En el mejor de los casos, su efecto será nulo", explica Jesús Gómez, vicepresidente de la Sociedad Española de Farmacia comunitaria (SEFAC).
Asimismo, añade que "es imprescindible que los medicamentos se dispensen en la farmacia, ya sean de indicación farmacéutica o medicamentos que necesiten prescripción médica. La oficina de farmacia es la garantía de que los medicamentos han sido fabricados conforme a los rigurosos estándares de calidad de los laboratorios".